Mi vida sin tacones

domingo, 9 de marzo de 2025

🚀 SIN TECHOS, SIN BARRERAS: HOMBRES Y MUJERES SOMOS UN EQUIPO

Hoy no vengo a pedir permiso. Tampoco a dar discursos bonitos. Vengo a decir las cosas como son, o al menos como yo las pienso.  Porque sí, es 8 de marzo, Día de la Mujer, y aún seguimos peleando las mismas batallas. Pero, ¿sabeis qué? Ya no venimos a ‘romper techos’. Venimos a exigir que ni siquiera existan.


Soy Marina Román y, recupero este blog que tantos momentos nos dio, para dejaros por escrito lo que siento respecto al día a día de la mujer y cómo podemos elegimos ser nosotras mismas. SI te da pereza leer (cosa que no comparto, leer es de lo más bonito del mundo) por el ritmo de vida que aún llevas (esto hay que cambiarlo) puedes escuchar esto mismo en YouTube.

Si eres hombre y me estás leyendo, te pido que te quedes, porque yo creo que tú también tienes mucho que ver hoy. 

Porque  no, este no es un post para ‘nosotras’ solas. Este es para todos. Porque hombres y mujeres no somos rivales. Somos diferentes, sí, y precisamente por eso juntos hacemos un equipo brutal. Pero aquí hay algo que tiene que quedar claro: si seguimos arrastrando los mismos estereotipos y las mismas barreras absurdas, lo que estamos haciendo es desperdiciar talento. Y yo no sé vosotros, pero a mí esto me da muchísima rabia.

Así que poneos cómodos, porque hoy vamos a desmontar mitos, a reírnos de las tonterías que aún nos frenan y, sobre todo, a dejar claro que aquí nadie va a pedir permiso para ocupar su lugar.


Qué pasa con los estereotipos 

🔹 "Las mujeres no saben conducir"

"Ah, claro. Porque científicamente esta demostrado que  tener ovarios es directamente proporcional a no saber conducir. Pero a ver, ¿cuántos hombres conocemos que no saben ni aparcar en línea recta? O que se pierden en su propia ciudad. No es cuestión de género, es cuestión de práctica... Sabes que según los estudios  los hombres conducen  un 70% de kilómetros más al año que las mujeres… pues ahí lo tenéis: conduce mejor quien más practica

🔹 "Las mujeres hablan demasiado"

Por supuesto... es que nosotras tenemos el récord Guinness de hablar.  De hecho nacemos con un altavoz integrado…  Mientras tanto, un grupo de hombres viendo fútbol se transforma en una cabina de comentaristas de ESPN. ‘¡Golazo! ¡No puede ser, árbitro, estás ciego!’, y así por 90 minutos. Pero la que habla mucho es la mujer. ¡Venga ya!

🔹 "Los hombres no lloran"

"Vamos a ver… ¿en qué año estamos? Decirle a un hombre que no puede mostrar emociones por el simple hecho de ser hombre es como decirle a una mujer que ‘debe ser delicada’ solo por ser mujer. ¡Basta de estas tonterías! Un hombre que sabe expresar lo que siente es un hombre fuerte, punto.” Pero luego, eso si,  les exigimos responsabilidad emocional en las relaciones… hola? sin expresar como se sienten? Venga ya!

🔹 "Los hombres no hacen cosas de casa"

Los hombres cocinan, lavan y planchan.  Yo personalmente conozco a muchos hombres que saben llevar una casa mejor que yo seguro! Y las mujeres manejamos empresas, lideramos proyectos y tomamos decisiones. Welcome to the tal world...

🔹 "Las mujeres no pueden liderar"

¿Perdón? ¿Que una mujer no puede ser jefa porque es ‘emocional’? Entonces explicadme por qué las mejores estrategias en crisis las han dirigido mujeres. Angela Merkel, Jacinda Ardern, Indira Gandhi. No es cuestión de género, es cuestión de capacidad. Y punto.


Los estereotipos de género crean expectativas que nadie puede cumplir al 100%. Para las mujeres, siempre hay esa presión de ‘ser perfectas’, cumplir con una imagen física, tener una carrera exitosa, ser excelentes mamás, esposas, amigas… y todo esto mientras siguen siendo amables, dulces y, claro, sin mostrar demasiada ambición, porque ya saben, ‘demasiado ambiciosa es peligrosa’. Bendito proverbio español...


Pero bueno, no es solo a las mujeres a quienes les toca lidiar con estas expectativas, también a los hombres. Que si no son ‘héroes’, si no son ‘proveedores’, si no son ‘fuertes y duros’, ¡se les ve como ‘menos hombres’! Y al final, estos estereotipos terminan siendo una trampa para todos. Porque no importa lo que hagas, siempre parece que hay algo que no encaja en esa etiqueta ‘perfecta’ que nos asignaron.” Asi que dejemos atrás los estereotipos y seamos nosotros mismos.

 

Somos Diferentes, Pero Eso Nos Hace Imparables

🔹 ¿Sabéis que el cerebro de hombres y mujeres procesa la información de manera distinta?

Los hombres tienen más materia blanca, lo que los hace enfocarse en una tarea a la vez. Las mujeres tenemos más materia gris, lo que nos permite procesar varias cosas a la vez. ¿Sabéis qué significa eso? Que juntos somos imparables. Porque mientras uno pone el foco, la otra ve el panorama completo. ¡EQUIPO PERFECTO!

🔹 Decisiones rápidas vs. análisis profundo

Los hombres tienden a actuar más rápido. Las mujeres analizamos más antes de tomar una decisión. ¿Y qué pasa cuando mezclas estos dos estilos en un negocio, en una empresa, en una relación? BOOM. Balance, éxito, resultados. ¡Así, y solo así, se construyen los grandes proyectos!

🔹 Competencia vs. colaboración

Los hombres suelen armar jerarquías claras. Las mujeres, en cambio, trabajamos más en red. ¿Qué pasa cuando combinamos esto? Que tenemos liderazgo con estructura, pero también con empatía. Es decir… LO MEJOR DE LOS DOS MUNDOS.


Si las empresas, los equipos y las sociedades entienden esto, ganamos todos. Porque mientras estemos jugando a ‘ellos contra nosotras’, estamos perdiendo el verdadero poder que tenemos cuando TRABAJAMOS JUNTOS.


Basta de Techos: No Me Felicites Por Llegar, Dame Espacio Para Crecer

A ver, yo ya estoy cansada de que nos digan ‘¡felicidades, rompiste el techo de cristal!’ Como si fuera un logro extraordinario!! No, señores. No es un milagro. Es lo que pasa cuando una persona CAPAZ hace su trabajo. El problema es que todavía nos toca demostrar el triple para que nos den la mitad del crédito.

🔹 La trampa del ‘techo de cristal’

Se habla mucho de ‘mujeres rompiendo barreras’ y ‘rompiendo techos de cristal’. Y sí, claro, es inspirador. Pero… ¿por qué hay barreras en primer lugar? ¿Por qué sigue siendo noticia cuando una mujer llega a un puesto de poder? ¡No debería serlo!

🔹 Visibilidad: Lo que aún nos deben

No solo hemos tenido que pelear por entrar, sino también por ser vistas. Hay mujeres que han cambiado el mundo y aún hoy nadie las conoce. ¿Cuántas veces hemos visto a hombres llevarse el crédito por el trabajo de una mujer?

🔹 Ejemplos históricos

Ada Lovelace creó los fundamentos de la programación. Rosalind Franklin descubrió la estructura del ADN, pero los premios se los llevaron otros. Y así, muchas más. Si no reconocemos estos logros, seguimos perpetuando la idea de que las mujeres no han estado en la historia, cuando la realidad es que siempre han estado, solo que nadie se molestó en escribir sus nombres.


🔹 Mi amiga Lorena Feria lo dice siempre: ‘El talento es agénero’. A lo que yo añado: el talento, la inutilidad, la idiotez y mil cosas más...


Cuando alguien es bueno en lo que hace, no importa si es hombre o mujer. Pero aún hoy seguimos viendo titulares tipo ‘Mujer logra ser CEO de empresa’. ¿Y qué? ¿Se supone que es noticia? Debería ser lo normal.

Así que, hombres, no nos pongáis techos y luego nos aplaudan cuando los rompemos. Mejor no los ponéis y punto. Y mujeres, dejemos de pedir permiso. Estamos aquí para quedarnos y para liderar, no para que nos ‘cedan un espacio’.


Cómo Hombres y Mujeres Juntos Podemos Cambiar Esto 

Aquí está el punto clave: los hombres no tienen que ‘permitir’ que las mujeres entren a espacios de poder. No es un favor. Es justicia.

🔹 En el trabajo

Si eres hombre y diriges un equipo, revisa: ¿realmente hay igualdad de oportunidades? No basta con decir ‘yo no soy machista’, hay que asegurarse de que en la práctica, las mujeres tengan el mismo acceso al crecimiento y reconocimiento.

🔹 Las empresas con equipos mixtos son más exitosas

No es inclusión por obligación, es inteligencia de negocios. Los equipos diversos toman mejores decisiones, generan más ganancias y crean más innovación. Es un hecho.

🔹 No basta con ‘romper barreras’

Repito: no queremos tener que romper techos, queremos que no existan. Porque si realmente somos equipo, no tendría sentido que una parte tenga que esforzarse el doble para llegar al mismo lugar.


Si algo quiero recoger en este episodio es esto: no se trata de ‘hombres vs. mujeres’. Se trata de que TODOS avancemos juntos. Pero para que eso pase, necesitamos dejar de ponernos límites ridículos.

Mujeres: NO pidas permiso. NO esperes a que alguien te diga ‘sí puedes’. NO bajes la voz. Porque el mundo necesita lo que tenemos para ofrecer. Y si alguna vez dudas, recuerda esto: el talento, la inteligencia y la capacidad NO TIENEN GÉNERO. 

Hombres: No seáis el obstáculo. Sed el impulso. Porque si realmente crees en la igualdad, entonces ayuda a construirla.

Y a todos: la próxima vez que escuches un estereotipo, ríete  Destrúyelo. Porque el día en que dejemos de creer en esas tonterías será el día en que realmente celebremos la igualdad."

No olvidéis que el mundo es de los que no aceptan límites. Gracias por llegar hasta aquí, nos vemos en una semana ;-)



Marina Román


domingo, 6 de noviembre de 2022

A VECES HAY QUE TIRAR LA TOALLA PARA COGER UNA NUEVA

"Mirar atrás ni para coger impulso"
"No hay tirar nunca la toalla"

A mí no se me ocurren más, pero estoy segura que debe existir alguna más del estilo. Al final, lo que nos vienen a decir es: si quieres algo no pares hasta conseguirlo CUESTE LO QUE CUESTE.

Yo soy (o era) una fiel defensora de este tipo de pensamientos. No sé si tendrá algo que ver mi triple fuego en mi carta natal: Sol en Leo, descendiente Aries y Luna en Sagitario. La verdad es que nunca me han interesado los horóscopos ni entiendo, pero como soy culo inquieto, últimamente me dio por estudiar algo al respecto y, la verdad, igual debería profundizar... ¡Las estrellas me han clavado!

A lo que vamos: no se tira la toalla jamás. Renunciar es de cobardes.  ¡Ayyyy! ¡lo que me resuena esto!

La toalla, igual no se tira, que es de ser poco cuidadoso con el medioambiente; pero se cambia! Si la toalla está sucia, huele mal o ya no seca porque está muy desgastada: se cambia!

¿De verdad es necesario llegar a la meta con una toalla sucia y mal oliente?, ¿De verdad es necesario secarse cada día con una toalla que no seca bien? Se cambia, amigos y amigas... la toalla se cambia si empieza a no ser útil. Y se cambia por una más grande, con más gramaje y más blanca si cabe (si, soy de toallas blancas o nada)

Lo que vengo a decir con esto es que, cuando  tomamos una decisión y adquirimos unos compromisos, siempre es bajo un contexto y un momento de vida. A partir de ahí ponemos todos los medios para conseguirlo... Pero la vida cambia, nosotros cambiamos... y me parece absurdo que todo cambie menos nuestros objetivos y metas.

Yo misma no tengo nada que ver con la Marina de hace un año. Mi vida este año ha dado un giro de 360º... ¿no creéis que seria bastante coherente que mis metas cambiasen, en caso de no haberlas conseguido?

Lo que ayer me ilusionaba hoy ya no lo hace, y no es que sea una caprichosa, que también, es que la vida gira y nosotros con ella. Lo único constante son los cambios...

Si hay algo que tengo muy claro es lo siguiente: si se resiste, si duele: ahí no es. 

Ojo! no hablo del esfuerzo (bonito), del ser perseverante y del no separarse del foco. Estoy hablando de sufrir: si tus intentos por conseguir algo no son ligeros, no fluyen y no entran como el zapato que le puso el príncipe a Cenicienta al salir del baile. ahí no es. Y no tengo dudas.


Por eso es muy importante para mi repasar mis metas semanalmente. Si las sigo sintiendo, si me erizan la piel, si aparecen las mariposas: sigo. 

Si me entra mal cuerpo solo de pensar lo que me espera, si ya no me brillan los ojos al pensarlas, si me da pereza ponerme con ellas: ¡fuera! A ver si va a resultar que estoy trabajando unas metas que no son mías. ¿Os acordáis del Macan, no?? Pues eso 😅

Para los que no lo sepáis: hace 5 años que me puse como meta comprarme un Porsche Macan... hace un año conseguí mi objetivo. Fui al concesionario de la calle París en Barcelona y lo elegí: Macan S en azul noche metalizado (podría deciros el equipamiento que elegí de memoria).  Cuando hice la prueba del coche algo pasó: bueno, algo no pasó: no me temblaban las piernas, no me brillaban los ojos. ¿Dónde estaban las mariposas? ¡ZASCA! ¡Vaya leche desde bien arriba! Me di cuenta de que yo no quería ese coche... ¿Para qué? ¿para llevar a mi hijo al colegio que está a 15 minutos en coche de casa? ¿Para tenerlo en el parking todo el dia? ¿Para ir al Mercadona una vez cada dos meses?

No imagináis el batacazo: ¡5 años de mi vida luchando por un sueño que no era mío! Ojalá hubiese tirado, quemado y cambiado la toalla antes. Ojalá hubiese parado y mirado atrás: hubiese visto lo que vi el día que paré: ¡que yo no quería eso! Igual la Marina que lo enfocó en su día si lo quería, estoy segura... pero es que ¡no queda nada ya de esa Marina! En ese momento adopté el hábito de revisar mis metas cada semana... 

Todo esto para deciros que mirar atrás es de valientes. Que parar es de inteligentes y que tirar la toalla cuando huele mal es de sensatos. 

Parar: qué necesario es (iba a escribir  "a veces") siempre. Parar, mirar atrás, repasar los bártulos que llevamos encima: limpiarlos y sustituirlos si es necesario y seguir caminando hacia lo que de verdad nos hace vibrar. No es fácil, ¿eh?. Lo fácil es andar hacia adelante con anteojeras como las que les ponen a los caballos para que no se desvíen de la meta que otro les ha marcado. 

Hasta aquí mi reflexión: no se si será el eclipse del día 8 (sigo sin creer en estas cosas pero a alguien hay que culpar) pero yo estoy en modo bola conmigo misma sin querer ver más allá ni sentir, y justo hoy me ha venido esta reflexión... Así que me he animado a compartir esto por si alguien está luchando por mi Macan 😂. 

Si no estás en nada de acuerdo conmigo, está genial. La Marina de hace 5 años se habría reído de este post y habría dicho,  a ciencia cierta,  que era de conformistas.  La Marina de hoy piensa que de conformistas es no sentir y vibrar... Pero igual es que me estoy volviendo muy hippie y en nada os escribo diciendo que  me voy a una comuna con desconocidos (yo ya no me atrevo a decir de mi misma lo que voy a pensar mañana😓)


Gracias por leerme: me encanta escribirnos,


Marina Román